Un poema al amor a la comida
- ¿Recuerdas los momentos previos a tu primer beso? ¡Qué nervios y qué emoción! - ¿Y recuerdas aún el sabor de ese primer beso? Tal vez ya no. Pero con esta receta de pan libre de gluten, será una manera de volver a revivir esas sensaciones. - ¿Qué tiene que ver el pan sin gluten con el primer beso? ¡Ya verás!
Antes de saber que era celiaca, no me gustaban los panificados. Así que tras el diagnóstico, por primera vez “sentí” la necesidad de comer pan, y me di cuenta de qué importante y
vital era
en la alimentación diaria. Sin pan, comer fue realmente muy complicado.
Entonces me puse a buscar recetas, y cuando por fin encontré
una que iba a ser capaz de prepararlo, como si fuera una cartita de amor
comencé a leer y releerla. Lo guardaba, lo quitaba, pensaba día y noche
si me
animaría a prepararlo. Así como cuando
conociste a aquél muchachito o chica que te encantó, se pasaron los
números de
teléfono, o se dejaron mensajitos amables. ¿Cómo dar el otro paso o qué
hacer a
continuación? Le escribo o no, le llamo o no, ¡qué indecisión!
Veía las fotos de los panes y me ilusionaba, ¡qué hambre,
qué ganas de saborearlo! ¿Cómo será el sabor del pan sin trigo? -che mo
pirimba! Creo que le gusto, ¿me dará un beso? ¿a qué sabrá un beso? –
se me eriza la piel de imaginarlo!
Decidido: a preparar el pan. La cita ya está fijada. En la
cocina, a rebuscarse por los tazones, cuchara y tenedor. En la sala, a poner
música y sacudir el sofá. Hay ojos mirones por todos lados, ¿algo pasa? ¿quién viene?
Los ingredientes se mezclan, la levadura espuma; ¿qué molde
usaré? El perfume, el peinado; ¿esta camisa o este vestido?
La masa reposa. Ya estoy lista y con tiempo. Faltan veinte
minutos, el tic tac del reloj va muy lento. La masa leva, el corazón se
dispara. Entra al horno, suena el timbre. ¡La temperatura está elevada!
La masa en el horno va tomando forma de pan, se ha hinchado
más. Está sentado muy cerca, me ha tomado de la mano. La respiración está más
pesada, ¿qué ocurrirá a continuación? Ni uno ni otro puede quitar los ojos de
encima. La tensión y la atención están al máximo.
Mejor lo saco del horno antes que se queme. Me abraza tiernamente.Corto una rebanada del pan, miro fascinada mi obra. Toca con
suavidad mi mejilla y mira mis ojos tan iluminados como los suyos. Por fin! el momento de la verdad.
Pruebo un pedazo de pan caliente. Y me da un beso tan
ardiente. Cierro los ojos. El calor no quema porque se ha transformado en sabor y pasión.
Bendito pan! Volví a la vida y me enamoré.
¿Te animás a probarlo? Entonces va el beso... No! a la receta quise decir...
![]() | |
| Pan sin gluten: "No hay amor más sincero que el amor a la comida" |
Sigue en este enlace la receta de pan sin gluten sin premezcla comercial

No hay comentarios:
Publicar un comentario